Por que no?

No busques, No pienses, No creas...... Ama a quien te venga, Actúa sin pensar en las consecuencias, No creas Siente

viernes, 6 de abril de 2012

Es un recuerdo amargo y un pasado raro


Es un simple recuerdo, una mera sombra de la realidad, pero al despertar no se sentía humano había mutado. El sentimiento que salía por su garganta, no era más que el hecho que estaba muerto ¿Cuánto hace que no siente el calor de una mujer? ¿Cuánto hará que la muerte llamo a su puerta y entro se adjudico su cama sin permiso?
El tiempo ya no contaba para él, solo se había parado al irse de su lado. Ya ni su recuerdo le consolaba, solo la esperanza de dormirse y no despertarse más, era el consuelo de pasar el largo día. Nunca encontró mayor significado a la frase “muero sin morir”, por ella perdió su trabajo, sus amigos, sus sueños hasta sus recuerdos, que están ahogadas en una botella de ron, a la cual no le encuentra final, en la que se ahogo y se choco cuando me levanto del sillón. En verdad no sabes cuantas semanas hace que no duerme en su cama, o la razón de esta todavía huela a su perfume. Un perfume el cual era el doloroso veneno pero que no desaparecía en los lavados de las sabanas.
Su trabajo, su sueño se perdió por darle el infinitito a su amor, por ponerle el mundo a sus pies, y llenarla de regalos perdió a sus amigos, los cuales le apoyaban siempre como hermanos que lloran la pérdida de un ser querido. ¿De que trabajaba, os preguntareis? El pertenecía a esa escasa gente que podía trabajar y vivir de su sueño. Siempre se soñó ayudando a la gente, construyendo puentes, carreteras… era en definitiva feliz.
Sus amigos desde niños hay apoyándole cuando se caía eran una gran familia. No todos fueron universitarios como él, más bien era el único que fue a la universidad, pero aun así la lejanía no hizo que su amistad deteriorase, una mujer fue la culpable de todo eso. Lo que siempre dijeron que no pasaría pasó y así dejaron que una mujer se pusiera por medio y rompieron la relación, 5 amigos, 5 hermanos de diferentes madres pero todas ellas siendo madres suyas.
Como toda historia de amor tiene un comienzo, la primera mirada, la primera palabra mal dicha, la primera risa entre cortada…. Pero para él cada una de la razones del comienzo era una razón para morir. Esta historia siempre se ha repetido en el mundo decenas de veces, de miles de maneras.
“La soledad era una losa que siempre se carga,” murmuraba mientras caminaba “aunque creas que no estás solo que siempre tienes a alguien a tu lado, olvídalo estas solo, naciste solo con tus padres a los que abandonaras.” Les decía a los niños que se encontraba en la calle, y estos huían asustados por su cara de pena y tristeza. Yo lo miraba con preocupación yo solo tenía 11 años, me decían genio, pero comparado con este hombre que había sufrido una soledad peor que la mía propia, al perder a todos sus amigos, su trabajo, su sueño, su amor. Mi soledad mi dolor se quedaba pequeño, yo que siempre he sido mirado como un niño raro, un extraño.
Muchas veces en mis tardes solitarias en el parque donde pasabas las tardes entre mis novelas, mis cuentos….pasaba la tarde perdido. Mientras otros niños de mi edad jugaban a la pelota, hacían amigos, mientras yo  poco a poco me alejaba de la sociedad, perdido entre libros y libros. Mis padres creían que iba al parque a jugar como los demás niños, que ingenuos… si supieran que su hijo el superdotado, el genio que por muchos conocimientos que aprenda, matemáticas, física, filosofía…. Nunca llegaría a comprender la mente humana, los sentimientos de amor y amistad, para mis palabras sin sentido. Nunca me había sentido calor humano, mis padres demasiados ocupados en su trabajo, nunca llegue a conocer abuelos o familiar alguno que me diera muestras de amor. Todo empeoro desde que se descubrió que mi coeficiente intelectual era superior a los demás, me pedían y me pedían, siempre tenía que estudiar me cambiaron de escuela donde supuestamente podría explotar mi inteligencia, donde abrían personas como yo. Si lo hubiera sabido hubiera seguido en el mismo colegio donde era una persona que no destacaba, otro más.
Mi aburrida vida, mi vida de marginado social, cambio cuando vi a ese hombre que bebiendo una botella de alcohol barato y llorando lagrimas a las 12 de la mañana de un sábado. Algunos niños le tiraban piedras, otro corrían asustados, de su aspecto, de su olor. Pero sus ojos me mostraron una soledad más grande que la mía, y un extraño brillo que me intrigaba. Cada día, lo veía, en el mismo banco, con la misma botella. El bichito de la curiosidad me fue picando, quería conocer, quería saber quién era ese hombre.
Una tarde gris, el cielo estaba encapotado había amenaza de lluvia, no había ningún niño en el parque pero siempre estaba allí con esa cara… llorando… siempre apenado como si no fuera nada....
Continuara

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